Alergias de otoño: cómo detectarlas, anticiparte y combatir sus síntomas

El otoño dice presente y las variaciones en las condiciones del tiempo ponen en alerta a los alérgicos. Descubrí por qué no sólo aparecen en la primavera. Te contamos como anticiparte y combatir sus molestos síntomas.

Marina Fernández / Meteored

Picazón en nariz, ojos y piel, lagrimeo, goteo nasal y estornudos, son síntomas que están a la orden del día, no confundas a las alergias de otoño con una enfermedad. Te contamos cómo podés anticiparte y prevenir un brote alérgico otoñal.

¿Por qué tengo alergia?

La carga genética que tenemos y el ambiente que nos rodea se combinan, en algunos organismos, de tal manera que el sistema inmunológico genera una respuesta exagerada y negativa (alergia), frente a determinados estímulos o sustancias, llamadas alérgenos. Cuando una persona se expone a esos agentes alergénicos, se encuentra en un estado de hipersensibilidad ante una serie de fenómenos celulares y bioquímicos, que revelan reacciones de diversas formas según cada persona.

Los alérgenos son los agentes responsables de las alergias, casi cualquier sustancia puede ser alergénica: medicamentos, alimentos, partículas en suspensión en el aire como: polen, moho, químicos, hongos, ácaros, caspa de los animales, etc. Cuando estos alérgenos entran en contacto con el organismo, y el sistema inmunológico los reconoce como sustancias peligrosas, se "defiende" de lo que interpreta como un "ataque" y lo hace presentando diversos síntomas.

Las reacciones más comunes en los alérgicos suelen ser: la rinitis (estornudos continuos y escandalosos, congestión nasal y constante goteo de nariz), la conjuntivitis alérgica (con picazón e irritación en los ojos), también se encuentran síntomas como la dermatitis (urticarias, lesiones y eccemas en la piel), hasta llegar a las afecciones más severas, graves problemas en el aparato digestivo y respiratorio (como por ejemplo: el asma bronquial).

Alergias de otoño y cómo evitarlas

Si bien la primavera es la estación del año caracterizada por un marcado aumento en la concentración de polen en el ambiente, que es una de las principales causas de las reacciones autoinmunes alérgicas, durante el otoño también algunas especies realizan la polinización. Además, como ya te lo mencionamos, existen diversos alérgenos además del polen, y el otoño nos expone a varios de ellos.

El descenso progresivo de la temperatura asociado al otoño provoca que en los hogares se reduzcan los períodos de ventilación para mantener el calor en el interior, y si le sumamos el aumento de la humedad en el aire, esas condiciones combinadas ayudan a crear un "ambiente ideal" para la aparición de alérgenos de interiores como: ácaros del polvo, moho, hongos, etc., que pueden influir en las personas alérgicas.

Los filtros de aire de quemadores y del aire acondicionado frío/calor, por ejemplo, son lugares húmedos y comunes para la acumulación de ácaros del polvo, al encender la calefacción comienzan a circular y quedan en suspensión a medida que se distribuyen por todos los ambientes de tu casa, convirtiéndola en un lugar no apto para alérgicos. Por eso, se recomienda limpiar muy bien y de manera frecuente todos los filtros de aire de tu casa (y cambiar los del auto), sobre todo cuando son de artefactos que vas a encender después de largos meses sin uso.

Se recomienda pasa la aspiradora con frecuencia y usa un filtro de aire HEPA en tu hogar, para atrapar esos alérgenos de otoño que podrían haber ingresado. Evitar limpiar con método de barrido o sacudido, para no generar una "nube de polvo" volátil, la idea es eliminar los ácaros arrastrándolos con agua o aspirarlos.

El moho es otro alérgeno poderoso y muy presente en el otoño, no solo se desarrolla en lugares húmedos dentro del hogar sino también en el exterior, y podemos llevarlo a casa sin intención en la suela de tus zapatos o patas de tus mascotas. Asegúrate de limpiar bien todo lo que ingresa a tu hogar, para no arrastrar el moho o portadores de alergias de otoño al interior de su casa.

En otoño también puede aparecer alergia "a las mascotas" más frecuentemente, y en esto (de igual manera que en el caso de los ácaros y los hongos), el descenso de las temperaturas invita a que permanezcan más tiempo en casa, eso aumenta la exposición a epitelios (caspa) de estos animales, lo que lleva a reacciones exageradas de nuestro organismo.

La dermatitis atópica también puede potenciarse en otoño empeorando sus síntomas, en este caso el regreso a las ciudades después del verano, el uso de géneros como lana, prendas de abrigo mal guardadas que acumularon polvo, etc., suele provocar que este tipo de alergia se manifieste de manera más aguda. Se recomienda antes de volver a usarlas: lavar las prendas, aplicar proceso de vapor, ventilarlas al sol o por proceso de tintorería dependiendo del género, para eliminar ácaros del polvo. En abrigos de cama como acolchados y frazadas, también se recomienda que estén recién lavados para evitar estas alergias otoñales.

Plantas enemigas de los alérgicos en otoño

Hablemos ahora de las plantas que tienen su polinización en otoño. La ambrosía, por ejemplo, comienza a polinizarse a fines del verano y continúa en marzo y abril, dependiendo de la temperatura de la temporada vigente. En nuestro caso en particular, este marzo de 2023 en Buenos Aires, fue un mes de temperatura media récord (cercana a los 27 °C), el mes con mayor temperatura media desde que se tienen registros (1906); con estas condiciones meteorológicas destacadas, seguramente el polen de estas plantas y similares circulan en altas concentraciones en el aire.

Incluso si esta planta no está en tu área el viento puede transportar su polen por cientos de kilómetros, es por eso que los días ventosos y soleados de otoño suelen ser claros enemigos de los alérgicos. Los días con ese pronóstico del tiempo, se recomienda no permanecer por largos periodos al aire libre, evitar ventilar el hogar bajo esas condiciones ventosas, para que estos y otros alérgenos no ingresen a tu hogar. No tender la ropa en el exterior de la casa en días con esas características, suele ser otra de las recomendaciones importantes.

Los cipreses (y toda la familia de cupresáceas), son plantas y arbustos que florecen en abril. El polen del ciprés es considerado bastante agresivo, es anemófilo (lo cual significa que se poliniza por el aire). Se estima que entre un 15-20% de la población padece alergia a este polen. En Argentina se concentran principalmente desde Neuquén hasta Santa Cruz, siendo la conífera más extendida geográficamente en el país.

La familia de plantas herbáceas amarantáceas, también tienen un poder alergénico destacado cuanto más seco y cálido es el ambiente, justo las condiciones que estuvimos experimentando frecuentemente en nuestro país bajo los efectos de La Niña. En la Argentina se encuentra en las provincias del centro y norte del país.

Los cultivos de quinua, especie que pertenece a la familia de las chenopodiáceas (que últimamente ha adquirido una gran reputación nutricional), también se polinizan en otoño y de manera anemófila. En Argentina se cultiva principalmente en el NOA, las provincias de Salta, Jujuy, Catamarca, Tucumán y La Rioja.

Pronóstico del tiempo como herramienta para los alérgicos

A las recomendaciones que te enumeramos anteriormente, brindadas por especialistas de la salud, te recordamos que chequear el pronóstico del tiempo frecuentemente es una muy buena herramienta para controlar los síntomas de las alergias y lograr reducir la exposición a los alérgenos, tanto en otoño como en primavera.

El viento y la temperatura son parámetros meteorológicos muy importantes a tener en cuenta, porque movilizan las esporas de hongos y pólenes en el aire. La mezcla que genera el viento, su dirección y velocidad, son claves a la hora de realizar un conteo de las partículas en suspensión.

Por otro lado, las lluvias y heladas, generan un proceso de "filtrado o purificación" del aire, también es bueno saber cuando esto ocurre para un alérgico. (www.meteored.com.ar)

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